Articulo 53 Constitución

El artículo 53 de la Constitución Española de 1978 resulta confuso. Redactado en tres párrafos, recoge los diferentes sistemas de protección que la Constitución contiene para los derechos del Título Primero de la Constitución.

Vamos a tratar tres cuestiones en esta entrada sobre el artículo 53 de la Constitución: su contenido, el problema que supone y cómo comprenderlo.

 

Contenido del artículo 53 Constitución

Este artículo abre el Capítulo IV («de las Garantías de las Libertades y Derechos Fundamentales»), del Título Primero de la Constitución («de los Derechos y Deberes Fundamentales»). Este capítulo, de dos artículos tan sólo, contiene los mecanismos que la propia Constitución crea para asegurar que se respeta el contenido de los artículos anteriores.

Porque sin un sistema de protección eficaz, ¿cómo podríamos garantizar la libertad de las personas? O su intimidad, su dignidad, o la vida misma.

No podemos consentir que los derechos sean una mera lista de intenciones, sino que deben ser reales. Y eso requiere la presencia de sistemas de protección frente a los ataques que se producirán contra ellos.

No se trata de proteger «por si llegan ataques». No. Los ataques llegarán, sin duda. Lo que hay que hacer es crear mecanismos de protección eficaces. De cumplir esa tarea se encarga, entre otros, el artículo 53.

Texto del articulo 53

1. Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1, a).

2. Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de conciencia reconocida en el artículo 30.

3. El reconocimiento, el respeto y la protección de los principios reconocidos en el Capítulo tercero informará la legislación positiva, la práctica judicial y la actuación de los poderes públicos. Sólo podrán ser alegados ante la Jurisdicción ordinaria de acuerdo con lo que dispongan las leyes que los desarrollen.

El problema que plantea

¿Cuál es el problema del artículo 53 de la Constitución? ¿Por qué no se entiende su texto?

El problema que tiene este artículo es el mismo que el resto de la Constitución, y el de casi toda la normativa española: está escrita de un modo técnico, preciso. Pero que resulta comprensible para entendidos. El resto de la población lo comprende con dificultad o se le escapa parte del contenido. En parte por el lenguaje, en parte por las remisiones a otras partes del texto, que nos hace tener que buscar otros artículos para comprenderlo.

Este tipo de problema de la Constitución, común en la legislación, se resuelve en esta obra.

Además, este artículo tiene una característica propia. Se trata de que, al establecer el sistema de protección de derechos, lo hace de un modo creciente, casi acumulativo, pero desordenado.

Comienza hablando de los artículos 14 a 38, luego pasa a los artículos 14 a 29, más el 30.2, y acaba con los artículos 30 a 52. Pero el orden de protección creciente no sigue ese orden, y eso genera mucha confusión a un texto lleno de remisiones y llamadas a otras partes de la Constitución.

Comprendiendo el artículo 53 Constitución

Para entender el orden lógico y coherente de los diferentes niveles de protección que crea para los derechos habría que leerlo en otro orden diferente al de su redacción. El orden lógico que planteo es el siguiente:

  1. Artículo 53.3
  2. Artículo 53.1
  3. Artículo 53.2
artículo 53 Constitución

Protección creciente de derechos. Elaboración propia.

Ese orden facilita visualizar ese sistema creciente de protección de los derechos. Porque no todos los derechos del Título Primero de la Constitución son igual de importantes.

Primer escalón

El artículo 53.3 protege los derechos contenidos en los artículos 39 a 52, contenidos en el Capítulo III del Título I, que se conoce como «Principios rectores de la política social y económica». La Constitución ni siquiera les llama expresamente «derechos» y no están en el Capítulo II, dedicado a «Derechos y Libertades». Se trata de una serie de artículos y principios de menor importancia respecto a los contenidos en el Capítulo II.

Su protección es bastante light:

  • Deberán tenerlos en cuenta:
    • El Legislador a la hora de hacer nuevas leyes, así como cualquiera que deba interpretarlas,
    • Jueces y Magistrados cuando deban decidir en sus actuaciones,
    • Los poderes públicos (las Administraciones Públicas, los funcionarios y sus agentes) en toda su actividad.
  • Para llevar estos derechos a un proceso judicial, sólo puede hacerse según lo que diga la ley que los desarrolle.

Si nos vale la idea, podemos hablar de una especie de derechos de tercera división.

Segundo escalón

En el artículo 53.1 se contiene el modelo de protección de los derechos recogidos en los artículos 14 a 38, todo el Capítulo II «Derechos y Libertades«.

El modelo anterior no les resulta suficiente, ya que se trata de derechos de mayor importancia y necesitan de un nivel superior, el sistema de protección general para todos los derechos, con un alto estándar de exigencia que involucra a diferentes instancias como son:

  • el propio Poder Legislativo, único al que permite regularlos (reserva de ley): además, le obliga a respetar lo que se conoce como el «contenido esencial» del derecho, aquella parte que no puede ser tocada sin afectar a la propia naturaleza del derecho. Si se toca esa parte, se está limitando o vulnerando. Es su núcleo.
  • El Tribunal Constitucional, mediante dos mecanismos:
  • además, todos los poderes públicos están obligados a respetar estos derechos.

Pero estos derechos, siendo importantes, y siguiendo el ejemplo anterior, son de segunda división.

Tercer escalón

La categoría VIP de los derechos, los de primera división, los «Derechos Fundamentales y las Libertades Públicas» de la Sección I del Capítulo II del Título I de la Constitución, merecen un trato especial. Son los derechos contenidos en los artículos 15 a 29, y añadimos tanto el 14 como el 30.2. Así que este privilegiado nivel de derechos abarca desde el artículo 14 hasta el 29, más el 30.2.

Estos derechos son el TOP, la cumbre de todos ellos. Por eso precisan del mayor nivel de protección posible. Su nivel de protección es superior, adicional al anterior y se superpone a éste:

  • Ya no basta la reserva de ley, sino que se exige que esa ley sea orgánica, con el sistema especial de aprobación del artículo 81.2. Se sigue teniendo que respetar el contenido esencial del derecho.
  • Además de los demás modos de protección establecidos en el 53.1, se añaden dos más:
    • Un procedimiento judicial más rápido y ágil ante los tribunales más cercanos al ciudadano afectado,
    • Un recurso especial ante el propio Tribunal Constitucional, establecido en el artículo 161.1.b.

 

Con estas líneas y el esquema que las acompaña, espero haber aclarado un poco la cuestión sobre el artículo 53 de la Constitución.