Oposiciones para Policía Nacional: qué pasa después del examen

Las oposiciones a Policía Nacional son de las más populares y atractivas, si tenemos en cuenta la cantidad de inscritos en cada convocatoria. En este artículo analizamos en qué consisten y qué ocurre después de aprobar el examen de oposición de Policía Nacional.

Estamos en plazo de inscripción para la convocatoria de Policía Nacional 2018: hasta el 11 de mayo. Han sido 2.900 plazas finalmente.

El primer paso es prepararse concienzudamente y a fondo las pruebas teóricas, físicas, psicotécnicas… Es preciso contar con buenos temarios para Policía Nacional, que abarquen todas las materias exigidas: Constitución Española, Derecho Penal y Procesal Penal, Extranjería, Seguridad, Sociología, Armas, Drogas, Informática…

Hay que hacer muchos test y acostumbrarse a los trucos que se usan en ellos para no “picar”.

Las oposiciones Policía Nacional son un proceso duro, con numerosas pruebas eliminatorias. Pero tras superar la oposición no puede uno relajarse ya que comienza un curso formativo de carácter eliminatorio en la Escuela Nacional de Policía (Ávila), con la condición de Policías-alumnos y percibiendo un sueldo que roza los 600€ mensuales.

Tras la formación en Ávila, se comienza un período de prácticas en el destino correspondiente. Toca pisar el terreno, ya como Agente en Prácticas, en los que se les valorará su responsabilidad, dedicación, disciplina, integridad, espíritu de equipo, decisión y corrección, debiendo superar la evaluación de cada uno de ellos para no ser excluidos. Durante este período se cobra prácticamente lo mismo que un Policía.

El período de prácticas es la última fase del proceso selectivo que comenzó con la oposición y cada una de las pruebas y etapas son de naturaleza eliminatoria: al superarlo, se es nombrado Policía.

El sueldo en este momento depende en gran medida de los complementos específicos y de destino que correspondan, pero suele estar entre los 1.300 y 1.500€ mensuales netos.

Este rigor en las pruebas, esta evaluación continuada, tiene una razón de ser fácil de ver.

No hay que olvidar uno de los requisitos de esta oposición es el compromiso a portar armas, y utilizarlas si es necesario. Por eso es muy necesaria una formación específica en esta materia, y otras muchas, pero en esta en especial. Se trata de darle un arma cargada (municionada) a una persona que saldrá a la calle con ella: recordemos que en España no existe el derecho a portar armas, sino que se trata de una actividad prohibida en general, salvo para aquellas personas que cuentan con la licencia de armas oportuna.

El proceso para convertirse en Policía Nacional no es sencillo: las oposiciones para Policía Nacional son rigurosas y exigentes porque no todo el mundo está capacitado para ejercer esa función.

Se necesitan casi dos años, entre la Escuela Nacional de Policía y el período de prácticas, para convertirse en Policía.

Las notas obtenidas en la oposición, las del período de prácticas, y las de la Academia se tendrán en cuenta para trazar el escalafón de los alumnos de la misma promoción, lo que determinará el destino de cada uno: los que tiene mejor puntuación escogen los primeros.

Pero su formación no acaba aquí: toda su carrera profesional pasará por permanente actualización, formación y perfeccionamiento en materias específicas de su actividad, mucha de ellas exclusivas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.